Ser un Discípulo Global
Seguir a Jesús siempre ha sido algo profundamente personal, pero nunca meramente privado. Esta serie es una invitación a dejar que tu fe crezca tanto en profundidad como en amplitud. A lo largo de estos planes, se te invitará a reflexionar sobre el corazón de Dios para las naciones, a conocer a tu familia global, a redescubrir la tarea inconclusa de la misión, a orar más allá de tu propio mundo, a aprender de la iglesia global, a forjar amistades más allá de las fronteras, a colaborar en la misión y a regresar con un propósito renovado a tu iglesia local. No necesitas ser misionero, experto en asuntos globales ni viajar con frecuencia para convertirte en un discípulo global. Solo necesitas un corazón dispuesto, ojos abiertos y la disposición de permitir que la Palabra de Dios transforme la forma en que lo ves a Él, a la iglesia, a ti mismo y al mundo.







