About the Plan
Nunca fue la intención que siguiéramos a Jesús en soledad, ni que cumpliéramos su misión solos.
En un mundo fragmentado, la colaboración es una de las formas en que la iglesia da testimonio del evangelio. Cuando los creyentes, las iglesias, los ministerios y los movimientos eligen la colaboración en lugar del aislamiento, la generosidad en lugar de la escasez y la unidad en lugar de la competencia, reflejamos algo del corazón de Cristo.
Jesús oró para que su pueblo fuera uno, a fin de que el mundo creyera. Eso significa que la unidad no es solo una idea hermosa; forma parte de nuestro testimonio. La colaboración visibiliza esa unidad. Convierte la relación en acción compartida por el bien de la misión de Dios. Este plan de cuatro días te invita a considerar la colaboración como parte del discipulado. A través de las Escrituras, la reflexión y la oración, te verás desafiado a ir más allá de la autosuficiencia y la competencia hacia una colaboración significativa marcada por la humildad, los dones compartidos, un propósito común y la fe en que Dios ha dado a su cuerpo lo que necesita.