About the Plan
Muchos de nosotros llevamos vidas conectadas globalmente. Escuchamos noticias de todo el mundo, disfrutamos de la gastronomía y la música de otras culturas, seguimos acontecimientos mundiales en tiempo real e interactuamos a diario con ideas que van mucho más allá de nuestras propias comunidades.
Y, sin embargo, nuestra fe puede seguir siendo sorprendentemente estrecha.
Puede que amemos profundamente a Jesús, estudiemos las Escrituras con fidelidad y sirvamos con constancia, pero que sigamos viendo la vida cristiana principalmente a través del prisma de nuestra propia cultura, iglesia, país o experiencia personal. Nuestra fe puede ser profunda, pero no amplia.
Sin embargo, las Escrituras cuentan una historia mucho más grande. Desde la promesa de Dios a Abraham, pasando por la venida de Jesús, la Gran Comisión y la visión de todas las naciones adorando ante el trono, la Biblia revela el corazón de un Dios global.
Este plan de cuatro días te invita a plantearte una pregunta profunda sobre el discipulado: ¿Cuán global es tu fe? No como una cuestión de viajes, personalidad o experiencia internacional, sino como una cuestión de formación espiritual. ¿Estás permitiendo que el corazón de Dios por las naciones moldee la forma en que lo ves a él, a la iglesia, a ti mismo y al mundo?