Policentrismo: ¿Por qué? Y ¿qué es eso?[1]

Mientras el mundo lidia con continuas tensiones, polaridades y problemas cada vez mayores, estoy convencido de que necesitamos un nuevo enfoque del liderazgo. Fue esta preocupación la que me impulsó a estudiar el liderazgo en general y ver si otra forma de liderazgo podría resultar fundamental para el mundo donde lideramos para esta era de la misión de Dios.

El policentrismo es un enfoque de la gobernanza definido como “la doctrina de que puede existir una pluralidad de centros independientes de liderazgo, poder o ideología dentro de un único sistema político”.

Mi interés en el policentrismo surgió cuando analizaba el estado de la misión hoy y las formas en que quienes buscamos cumplir la misión de Dios en el mundo podríamos cambiar nuestros enfoques para proporcionar un liderazgo sabio y fiel a Dios. Descubrí el concepto al estudiar la investigación de Allen Yeh sobre las celebraciones del centenario de la Conferencia Misionera Mundial de Edimburgo de 1910.[2] El policentrismo es un enfoque de la gobernanza definido como “la doctrina de que puede existir una pluralidad de centros independientes de liderazgo, poder o ideología dentro de un único sistema político” o “el hecho de tener muchos centros de autoridad o importancia”.[3]

Durante mis estudios, me convencí de que el policentrismo proporciona un paradigma del liderazgo más sólido para liderar esfuerzos misionales en un mundo interdependiente y globalmente interconectado. Analizando descubrimientos recientes en la historia de la misión[4] y estudios en curso sobre la gobernanza,[5] pude discernir seis temas importantes que comprenden un nuevo modelo de liderazgo teórico emergente que llamo “liderazgo de misión policéntrico”.

Estoy convencido de que un enfoque colaborativo y comunitario del liderazgo que empodere a múltiples centros de influencia así como un conjunto diverso de líderes es más adecuado para abordar los problemas que enfrentamos en esta era de un mundo globalizado, más aún ahora que veo que los países se separan unos de otros mediante reacciones tribales ante los problemas que afrontamos. ¡Nos necesitamos unos a otros!

Pues, así como cada uno de nosotros tiene un solo cuerpo con muchos miembros, y no todos estos miembros desempeñan la misma función, también nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo, y cada miembro está unido a todos los demás (Ro 12: 4-5).

Un enfoque trinitario del liderazgo

Es fundamental para este nuevo modelo teórico la idea de cómo nuestro Señor actúa de forma trinitaria. Los estudios de misión consideran cada vez más a la Trinidad como paradigma de la misión. Esta perspectiva tiene implicaciones en nuestra forma de liderar.[6]

Así como el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo lideran de forma policéntrica, nosotros, como líderes de misión, podemos continuar en esta corriente liderando de manera policéntrica. En última instancia, es Dios quien dirige nuestra visión y lidera el camino. Su modelo es uno que podemos emular al seguir su dirección y proporcionar liderazgo en los ámbitos que él ha designado para que sirvamos. A medida que nos volvemos más policéntricos en el liderazgo, podemos llegar a ser más como Cristo, el Buen Pastor y Líder Siervo.[7]

Liderazgo de misión policéntrico

Liderar en una era de globalización requiere un conjunto más amplio de voces de líderes que representen a grupos locales y regionales, y que estén capacitados para autoorganizarse dentro de sistemas complejos, adaptables y autorregulados. El liderazgo de misión policéntrico funciona a través de múltiples esferas de influencia. Puede incluir, entre otros, la geografía, el origen étnico, la edad, las regiones, el género y las nacionalidades. Lo ideal es que incluya los diversos centros de influencia dentro de la propia red, movimiento u organización.

El liderazgo de misión policéntrico se nutre de una rica diversidad de sabiduría para guiar el movimiento en la misión.

El liderazgo de misión policéntrico se nutre de una rica diversidad de sabiduría para guiar el movimiento en la misión. A partir de cada uno de estos diversos pueblos y plataformas, se forma una comunidad arraigada en Cristo y en su triple identidad. Esta comunidad opera de manera colectiva, inspirada por el Espíritu Santo, empoderando y liberando los dones y el potencial de todos en el movimiento. De esta inspiración proviene la visión. Es la obra de Dios en medio de nosotros de la cual sacamos fuerza, construimos raíces de carácter y desarrollamos valores fundamentales, adquiriendo visión para la misión de Dios.

Cada comunidad saca fuerzas de su singularidad, lo que les permite operar y coordinar sus esfuerzos según su vocación y visión. Forman equipos interdependientes, trabajando juntos a través de perspectivas compartidas y procesos colectivos. En esencia, son redes emprendedoras que catalizan entidades autónomas, empoderadas para cumplir la misión a la que han sido llamadas.

Temas del liderazgo policéntrico

El liderazgo de misión policéntrico se compone de seis temas comunes que, cuando se implementan juntos, dan como resultado un enfoque más sólido para liderar movimientos de misión.

TEMAS DEL LIDERAZGO POLICÉNTRICO

Tema
Componentes del tema
CARISMA
Carismático | Basado en valores | Espiritual
COLABORATIVO
Colaboración | Red | Participar | Compartido | Colectivo
COMUNAL
Comunidad | Contractual o cooperativo | Ecosistema propio | Visión mutua | Equipo
RELACIONAL
Empoderamiento | Aliento | Relacional
LIBERTAD
Emprendedor | Libertad para estructurar
DIVERSO
Diversidad | Transcultural

Carisma

El carisma incluye una sólida base espiritual y un sólido conjunto de valores fundamentales. El carisma es algo más que tener una personalidad carismática. También implica fortaleza de carácter, confiabilidad y una presencia fiel. El carisma es vital para un liderazgo policéntrico eficaz. Ya sea que se trate de buen carácter, inspiración espiritual o proyectar y llevar a cabo una visión, el carisma es de vital importancia para liderar bien como líder de misión hoy.

Colaboración

La colaboración incluye la colaboración teológica en torno al poder de la Trinidad, trabajando juntos de forma participativa. Los líderes efectivos deben ser colaborativos en su enfoque, dispuestos a trabajar en paradigmas centrados en el equipo, donde nadie se eleva por encima de los demás y todos trabajan juntos hacia las metas de su red particular.[8]

  Comunal

Liderar a través de la comunidad es parte integral del liderazgo policéntrico. En el ambiente de compañerismo y familiaridad que supone servir juntos, los líderes adquieren una perspectiva y un conocimiento mutuo y son más capaces de funcionar mediante controles y contrapesos, exigiéndose mutuamente estándares más elevados y ejemplificando los comportamientos colectivos que buscan generar, cumpliendo su visión y misión mutuas. Los colaboradores se convierten en una comunidad, estableciendo un contrato en el que se comparte la visión para poder funcionar como un equipo.

Los líderes que trabajan con otros en comunidad aportan cambios a sus distintas redes; fomentan un entorno que tiene el impulso necesario para llegar más lejos juntos. A medida que los equipos trabajan juntos, se desarrolla la camaradería, se consolida la visión y comienza a tomar forma la acción.

Relaciones

La relación —pasar tiempo y conocerse con los demás e ir más allá de simplemente trabajar juntos— es imprescindible. Liderar bien implica una relación profunda que va más allá de la asociación o la colaboración. Fluye dentro del tema comunal mencionado anteriormente, pero va más allá, imprimiendo lazos personales profundos.

Libertad

El autogobierno y la libertad son cruciales para que los equipos locales funcionen con eficacia. La libertad emprendedora produce un liderazgo eficaz. Esto es especialmente cierto para los movimientos de misión que prosperan en una cultura que asume riesgos, con espíritu emprendedor, experimentación e innovación. La libertad significa independencia de las estructuras globales en cuanto a la toma de decisiones y el establecimiento de la agenda. Incluye la libertad de los equipos para estructurarse por su cuenta y en torno a los aspectos más emprendedores del liderazgo.

Sin embargo, este tipo de gobernanza plantea la cuestión de la rendición de cuentas. Afortunadamente, dentro de los modelos de gobernanza policéntrica, el intercambio participativo entre agricultores, pescadores y entidades gubernamentales es prometedor. En estos modelos, las entidades que toman decisiones que se superponen se respetan mutuamente a la hora de tomar decisiones y tienen en cuenta los demás ecosistemas.[9] Podemos encontrar más ayuda práctica en los sistemas de gestión matricial. En estos sistemas, el liderazgo a veces se rota y se asigna por temporadas en función de la pericia o de otros factores en los que se necesitan diferentes tipos de conocimientos o sabiduría.[10]

Diversidad

Los líderes que valoran y reconocen la diversidad son capaces de trabajar atravesando regiones, redes y culturas. La diversidad de dones de liderazgo descrita en Efesios 4 es primordial. Para que la diversidad se emplee plenamente dentro de un modelo de liderazgo policéntrico, debe representar cada faceta de diversidad que existe dentro de una red, movimiento o sociedad. Es en esta diversidad de liderazgo donde se desarrollan fuertes vínculos que superan los obstáculos, crean un impulso unificado y catalizan las ideas hacia un futuro mejor.

Conclusión

A medida que el mundo se vuelve más complejo y las sociedades se polarizan cada vez más, es más imperativo que nos unamos.

El liderazgo de misión policéntrico nos ayudará a ejemplificar la oración de Jesús: “para que sean uno”.

No ruego solo por estos. Ruego también por los que han de creer en mí por el mensaje de ellos, para que todos sean uno. Padre, así como tú estás en mí y yo en ti, permite que ellos también estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. Yo les he dado la gloria que me diste, para que sean uno, así como nosotros somos uno: yo en ellos y tú en mí. Permite que alcancen la perfección en la unidad, y así el mundo reconozca que tú me enviaste y que los has amado a ellos tal como me has amado a mí (Jn 17: 20-23).

El liderazgo de misión policéntrico nos ayudará a ejemplificar la oración de Jesús: “para que sean uno”. Al dedicarnos a estos seis temas, recurriendo a todo el espectro de nuestra comunidad misionera, podremos encarnar mejor este espíritu para que el mundo conozca a Jesús como Señor y Salvador.

Es interesante… pero ¿ahora qué?

Carisma

¿Está su vida bien calibrada con Jesús? ¿Puede mejorar su nivel espiritual? Mientras permanezca en Cristo, “dará mucho fruto”; aparte de él, “no pueden ustedes hacer nada” (Jn 15:5).

Colaboración

¿Ha adaptado su liderazgo a un enfoque más colaborativo? ¿Incluye a personas de todos los sectores de su red para hablar de lo que ocurre y sobre cómo avanzar? Nos necesitamos los unos a los otros, como nuestro Señor nos ejemplificó en su enfoque trinitario (Ef 4:11-12).

Comunal

¿Busca fomentar la comunidad, aprovechando el rico cuerpo de Cristo con el que Dios lo ha rodeado, caminando profundamente juntos como amigos en la misión? El espíritu de misión se expresa mejor en comunidad (Ro 12:3-8).

Relaciones

¿Valora, desarrolla y nutre relaciones, incluso cuando proyecta una visión? La gente está desesperada por tener amigos y mentores. Jesús lideraba de esta manera. Él era un amigo (Jn 15:12-17). ¿Es usted solo un líder, o es un amigo?

Libertad

La clave para liderar movimientos de misión hoy es fomentar el espíritu libre y emprendedor que encarnó Jesús.[11] ¿Fomenta este espíritu emprendedor en su vida y en su liderazgo?

Diversidad

¿Ejemplifica la diversidad en su liderazgo? Hay mucho talento que Dios ha puesto a su alrededor para que lo aproveche. Ciertamente somos mejores juntos, en Cristo, al liderar en la misión.

Espero que se una a mí en este camino de liderazgo de misión. Oro para que, a medida que la misión del Señor avanza, nos volvamos más policéntricos o trinitarios en nuestro enfoque del liderazgo en el futuro.[12]

Notas

  1. This paper draws from the author’s dissertation: Joseph W Handley, ‘Polycentric Mission Leadership’ (PhD diss., Fuller Theological Seminary, School of Intercultural Studies, 2020).
  2. Allen Yeh, Polycentric Missiology: 21st Century Mission from Everyone to Everywhere (Downers Grove, IL: IVP Academic, 2016).
  3. ‘Polycentrism’, Dictionary.com, accessed 22 June 2020, https://www.dictionary.com/browse/polycentrism.
  4. Adrian Hermann and Klaus Koschorke, Polycentric Structures in the History of World Christianity. Polyzentrische Strukturen in der Geschichte des Weltchristentums (Germany: Harrassowitz, 2014).
  5. Elinor Ostrom, ‘Beyond Markets and States: Polycentric Governance of Complex Economic Systems’, American Economic Review, 100 (3), June 2010: 641-72.
  6. Jürgen Moltmann, The Church in the Power of the Spirit: A Contribution to Messianic Ecclesiology (Minnesota: Augsburg Fortress, 1993). Miroslav Volf, After Our Likeness: The Church as the Image of the Trinity (Grand Rapids: Eerdmans, 1998). Leslie Newbigin, The Open Secret: An Introduction to the Theology of Mission (Grand Rapids: Eerdmans, 1995). Roland Allen, Mission Activities Considered in Relation to the Manifestation of the Spirit (London, New York: World Dominion, 1927). David J. Bosch, Transforming Mission: paradigm shifts in theology of mission (London: Orbis, 1991). Kirk Franklin with Dave and Deborah Crough, Towards Global Missional Leadership (Oxford: Regnum, 2017). JR Woodward, Creating a Missional Culture: Equipping the Church for the Sake of the World (UK: IVP Books, 2013).
  7. Nota del editor: Ver el artículo de Mary Ho “La cultura trascendente del liderazgo de siervo” en el número de marzo 2020 del Análisis Mundial de Lausana https://www.lausanne.org/es/contenido/aml/2020-03-es/la-cultura-trascendente-del-liderazgo-de-siervo
  8. Nota del editor: Ver el artículo de Phill Butler “¿Quién recibe el crédito en los esfuerzos conjuntos?” en el número de julio 2020 del Análisis Mundial de Lausana https://www.lausanne.org/es/contenido/aml/2020-07-es/quien-recibe-el-credito-en-los-esfuerzos-conjuntos
  9. Keith Carlisle and Rebecca L. Gruby, ‘Polycentric Systems of Governance: A Theoretical Model for the Commons: Polycentric Systems of Governance in the Commons’, Policy Studies Journal, 47(2), 2017: 6-9.
  10. Ruth Malloy, ‘Managing Effectively in a Matrix’, HBR August 10, 2012. And, Michael Bazigos and Jim Harter, ‘Revisiting the Matrix Organization’, McKinsey Quarterly, January 1, 2016.
  11. Joseph Handley, ‘Leading Mission Movements’, EMQ 54(2), 2018.
  12. Editor’s note: An expanded treatment of this topic, based on the original draft of this LGA article, can be found at http://www.asiamissions.net/wp-content/uploads/2021/04/AMA71_JosephHandley.pdf.

Joseph W. Handley es el presidente de Asian Access. Anteriormente, fue director fundador de la Oficina de Misiones Mundiales de Azusa Pacific University y pastor principal de misiones en Rolling Hills Covenant Church. Joe integra el equipo de liderazgo de International Orality Network y de los equipos asesores de Nozomi Project, BiblicalTraining.org y DualReach, así como de la junta directiva de ReIgnite Hope.