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La migración es una experiencia difícil. Un estudio de Dinesh Bhugra y Michael A. Becker revela que, entre los muchos retos a que enfrentan los migrantes, el duelo cultural es uno de los principales factores.[1] Afirman que «la migración implica la pérdida de lo familiar, incluido el idioma (especialmente el coloquial y el dialecto), actitudes, estructuras sociales y la red de apoyo».[2]

En medio de estos cambios y retos, Dios está obrando. Está revelando su propósito a las naciones. El Movimiento de Lausana ha reconocido esta misión de Dios a través del concepto de misiología de la diáspora, que es «un marco misiológico para entender y participar en la misión redentora de Dios entre las personas que viven fuera de su lugar de origen».[3]

La hospitalidad ofrece a las iglesias la oportunidad de ser la presencia de Cristo entre personas que experimentan la pérdida de lo familiar.

Sin embargo, la misión hacia las personas en movimiento debe integrarse con la compasión de Dios hacia los extranjeros a través de su mandamiento de hospitalidad (Lv 19:33-34, Mt 25:34-40). En la iglesia primitiva, Juan Crisóstomo (347-407) ordenó a los cristianos que prepararan una habitación separada para forasteros en sus casas, llamándola «la celda de Cristo».[4] La muestra de hospitalidad se convierte en vehículo de encuentros del evangelio. La hospitalidad ofrece a las iglesias la oportunidad de ser la presencia de Cristo entre personas que experimentan la pérdida de lo familiar.

El enfoque de la hospitalidad en la misión de la diáspora es especialmente importante en el contexto de Canadá. Actualmente, más de uno de cada cinco canadienses ha nacido en el extranjero.[5] Este desplazamiento es especialmente cierto en Toronto, considerada la ciudad más multicultural del planeta. El censo muestra que, desde 2011, más de la mitad de la población de la ciudad ha nacido en el extranjero.[6]

Ya existe una gran cantidad de investigaciones y pruebas anecdóticas sobre el papel de las comunidades religiosas como primer punto de contacto para la mayoría de los inmigrantes en Canadá. Un estudio de Angus Reid Institute reveló que las comunidades religiosas desempeñan tres funciones en la vida de la mayoría de los inmigrantes: como proveedoras de asistencia material, como comunidad y red social, y como hogares espirituales durante la transición a la vida en Canadá.[7] Por ello, las iglesias locales están creando programas en estas tres áreas como mecanismos para su labor misionera. Este artículo busca destacar los servicios de asentamiento de The Peoples Church como modelo en materia de hospitalidad y cómo esto proporciona una referencia para las iglesias que realizan misión en la diáspora.

Historia de la misión en la diáspora de The Peoples Church

The Peoples Church es una iglesia evangélica no confesional de Toronto, fundada por Oswald J. Smith (1889-1986), un pastor, autor y evangelista canadiense. Smith siempre abogó por las misiones como el único llamado de la iglesia. Para Smith, «la tarea suprema de la iglesia es la evangelización del mundo. La misión no debe limitarse a una organización dentro de la iglesia. Es la obra principal de toda la iglesia».[8] Nunca imaginó la formación de una iglesia, sino más bien un movimiento misionero.[9] Hoy, The Peoples Church es una comunidad de fe multicultural con más de 4.000 fieles que representan más de 70 etnias.

Aunque la iglesia se fundó en 1928, su misión en la diáspora no comenzó hasta 1993 mediante una asociación con el Ministerio de Estudiantes Internacionales de Canadá (ISMC). La iglesia dio un paso importante en la hospitalidad hacia personas en la diáspora cuando en 2012 se involucró activamente con la Asociación de Inmigración Local de Toronto Norte (TNLIP), una coalición de organizaciones de asentamiento financiada por el gobierno federal. Una contribución clave de la iglesia en esta coalición fue encabezar un foro de fe y asentamiento, un encuentro anual de comunidades religiosas y organizaciones de asentamiento para promover programas de asentamiento colaborativos para recién llegados a Canadá. En 2013, la iglesia estableció un ministerio para recién llegados, llamado Newcomers Network, para proporcionar dirección a su misión en la diáspora.

La participación en TNLIP se convirtió en la base para promover el involucramiento de la comunidad como uno de los principios clave de Newcomers Network. Se inició la colaboración en el programa de asentamiento, donde las organizaciones de asentamiento ofrecían asesoramiento laboral, referencias para viviendas y otros servicios de asentamiento dentro de las instalaciones de la iglesia. Ese mismo año, se inició el programa de mentoreo laboral, en el que se invitó a miembros de la iglesia con profesiones específicas a ofrecer mentoreo en carreras. Entre 2015 y 2017, se crearon programas adicionales, entre ellos el ministerio de inglés como segunda lengua (ESL), servicios de salud y grandes reuniones sociales como un picnic de verano, una feria de trabajo y una cena de Navidad. Newcomers Network llevó a la iglesia a realizar una importante labor misionera entre personas de la diáspora y sigue catalizando a otras iglesias para que reproduzcan el modelo.

Estrategias de misión

La misión en la diáspora de The Peoples Church se basa en las siguientes tres estrategias clave:

1. El apoyo de asentamiento como acto de hospitalidad y misión

Los servicios y programas de asentamiento sirven como plataformas misionales, ya que atraen a cientos de recién llegados a estar en el espacio físico de la iglesia y experimentar su hospitalidad. Newcomers Network se basa principalmente en la asociación con el sector sin fines de lucro para la prestación de servicios de asentamiento para establecer relaciones con personas de la diáspora. Al ir más allá de los límites del círculo cristiano, la iglesia puede llegar a un número importante de personas que llegan a Toronto desde diferentes países, lo que no podría haber hecho de otro modo debido a su identidad religiosa. A partir de esas conexiones, personas de otras confesiones han accedido a los servicios, y muchas han sido llevadas a recibir a Cristo. Un estudio de caso sobre la experiencia de The Peoples Church en materia de asentamiento e integración de inmigrantes pone de manifiesto la importancia de las asociaciones con organizaciones sin fines de lucro como modelo en el ministerio de la hospitalidad.[10]

 Las iglesias no deben ser instituciones aisladas. El llamado de la iglesia a ser una luz para la ciudad (Mt 5:14-16) exige un involucramiento activo con la comunidad.

2. Voluntariado y evangelización relacional

La participación de voluntarios es el principal factor de eficacia del trabajo misionero en las comunidades de la diáspora, especialmente en lo que se refiere al desarrollo de relaciones que lleven a compartir e invitar a las personas de la diáspora a recibir el evangelio. Newcomers Network cuenta con más de 100 voluntarios que prestan sus servicios en diversas funciones como profesores de inglés como segunda lengua, facilitadores de estudios bíblicos, mentores de empleo, consejeros de salud mental y facilitadores de eventos. Su servicio demuestra una naturaleza compasiva y relacional.

Otra característica importante es que la mayoría de los voluntarios proceden ellos mismos de la comunidad de la diáspora. Esto ha llevado a muchos recién llegados a hablar con los voluntarios en su propio idioma y a hacer que el ministerio sea culturalmente sensible, lo que pone de relieve el valor de equipar a los cristianos de la diáspora para construir puentes con los recién llegados a través de experiencias compartidas.

3. Involucramiento con la comunidad y formación en la iglesia

El ministerio de hospitalidad de The Peoples Church es fundamental para desarrollar un sentido de pertenencia de muchos recién llegados a la ciudad. Se establecen relaciones entre los cientos de personas que asisten a los diferentes programas y servicios, lo que conduce a conversiones y al discipulado. Este enfoque de la hospitalidad reconoce las luchas de los recién llegados por situarse en un nuevo entorno social, cultural y geográfico. La formación de una comunidad para los recién llegados refleja la idea de communitas de Wieland, que proporciona un espacio de igualdad para los recién llegados, de modo que “se pueda captar el potencial de transformación».[11]

Implicaciones para la misión en la diáspora

¿De qué manera el ministerio de hospitalidad de The Peoples Church sirve de modelo para el involucramiento misionero de la iglesia mundial con las comunidades de la diáspora?[12] En primer lugar, las iglesias no deben ser instituciones aisladas. El llamado de la iglesia a ser una luz para la ciudad (Mt 5:14-16) exige un involucramiento activo con la comunidad. La asociación con instituciones de la comunidad permite a las iglesias ser la presencia de Cristo en un aspecto de la ciudad que no conoce ni reconoce a Dios, al tiempo que obtienen acceso a recursos de la comunidad.

En segundo lugar, el uso de habilidades profesionales existentes por parte de voluntarios del ministerio a los recién llegados ha permitido no solo la evangelización relacional, sino que ha fomentado también el ministerio vocacional. Los voluntarios de la iglesia utilizan sus habilidades como profesionales de la salud, maestros y asesores de carreras específicas para profesiones para conectarse de forma significativa con los inmigrantes. La hospitalidad es una importante herramienta de evangelización relacional que está a disposición de cualquier iglesia local que desee compartir el evangelio en palabra y obra, al tiempo que equipa a los santos para el ministerio (Ef 4:12).

Todo el liderazgo de la iglesia debe apoyar la misión de la diáspora incorporándola a otros aspectos del ministerio de la iglesia.

Lecciones y retos

La misión de la diáspora debe ser adoptada por toda la iglesia y no solo por un «departamento», como Newcomers Network. Todo el liderazgo de la iglesia debe apoyar la misión de la diáspora incorporándola a otros aspectos del ministerio de la iglesia. Para ello, es fundamental celebrar las culturas en los cultos de adoración, como reflejo de la gran multitud «de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas» que se menciona en Apocalipsis 7:9, un reto que debe tener su foco. Un ejemplo de formato de culto significativo es el de Knox Presbyterian Church, en Toronto, y el de la Conferencia de Misiones Estudiantiles Urbana, donde se utilizan diferentes idiomas para las canciones de adoración.

También es necesario integrar a los recién llegados en la vida de la congregación. The Peoples Church ha dado el paso de permitir que diferentes comunidades culturales acojan a los recién llegados y los pongan bajo la supervisión ministerial de Newcomers Network. A medida que estos recién llegados se van integrando en el nuevo país, son acogidos por congregantes que comparten su mismo trasfondo cultural. Los congregantes y el personal de la iglesia también necesitan estar equipados para la hospitalidad mediante la capacitación en sensibilidad cultural y competencia intercultural.

La participación de The Peoples Church en TNLIP puede servir de modelo para el involucramiento de la iglesia con la comunidad en general. Actualmente, solo hay unas pocas iglesias que participan en Asociaciones Locales de Inmigración (LIP). ¿Cómo podemos movilizar a más iglesias para que participen activamente en asociaciones con organizaciones de asentamiento? Al seguir considerando las iglesias la misión en la diáspora, que las lecciones y los retos de The Peoples Church sirvan de herramienta útil.

Notes

  1. Dinesh Bhugra and Matthew A. Becker, ‘Migration, Cultural Bereavement and Cultural Identity,’ World Psychiatry 4, no. 1 (February 2005): 18–24, https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1414713/.
  2. Bhugra and Becker, ‘Migration, Cultural Bereavement and Cultural Identity,’ 19.
  3. Lausanne Movement, ‘The Seoul Declaration on Diaspora Missiology,’ November 14, 2009, https://lausanne.org/content/statement/the-seoul-declaration-on-diaspora-missiology.
  4. St. John Chrysostom, ‘Homily XLV,’ Homilies on the Acts of the Apostles, n.d., 438–439, http://www.documentacatholicaomnia.eu/03d/0345-0407,_Iohannes_Chrysostomus,_Homilies_Of_The_Acts_Of_The_Apostles,_EN.pdf.
  5. Andrew Griffith, ‘Building a Mosaic: The Evolution of Canada’s Approach to Immigrant Integration,’ Migration Policy Institute, November 1, 2017, https://www.migrationpolicy.org/article/building-mosaic-evolution-canadas-approach-immigrant-integration.
  6. 311Toronto, ‘Residents of Toronto- Foreign-Born,’ https://www.toronto.ca/311/knowledgebase/kb/docs/articles/economic-development-and-culture/program-support/residents-of-toronto-foreign-born.html.
  7. Angus Reid Institute, ‘Faith and Immigration: New Canadians Rely on Religious Communities for Material, Spiritual Support,’ July 9, 2018, http://angusreid.org/faith-canada-immigration/.
  8. Diane Roblin Lee, Into All the World: 75 Years of The Peoples Church, Toronto (Woodville, Ontario: Praise Productions, 2003), 29.
  9. Lee, Into All the World, 45.
  10. Mark Chapman et al., ‘Site Report: Toronto,’ The Role of Churches in Immigrant Settlement and Integration (Kitchener, Ontario: Centre for Community Based Research, November 2014), 24.
  11. George M. Wieland, ‘Finding Communitas in Liminality: Invitations from the Margins in the New Testament and in Contemporary Mission,’ in We Are Pilgrims: Mission From, In and With the Margins of Our Diverse World, ed. Darren Cronshaw and Rosemary Dewerse (Dandenong: UNOH, 2015), 75, https://www.academia.edu/33650300/Finding_Communitas_in_Liminality_Invitations_from_the_Margins_in_the_New_Testament_and_in_Contemporary_Mission_1.
  12. Nota del editor: Ver el artículo de Cindy Wu “Nosotros también fuimos extranjeros una vez” en el número de mayo 2018 del Análisis Mundial de Lausana https://lausanne.org/es/contenido/aml/2018-05-es/nosotros-tambien-fuimos-extranjeros-una-vez

Nestor Abdon es actualmente pastor de misiones locales y mundiales de Knox Presbyterian Churchen Toronto, Canadá. Antes de esta función ministerial, sirvió en The Peoples Church como pastor del ministerio a recién llegados durante seis años. Actualmente codirige una Coalición de Ministerios de la Diáspora que busca reunir a líderes de iglesias de la diáspora para compartir modelos de misión. También está matriculado en el programa de doctorado en estudios interculturales del Western Seminary de Portland, Oregón (EE.UU.).