“¿No ardía nuestro corazón mientras conversaba con nosotros en el camino y nos explicaba las Escrituras?” (Lucas 24:32)

¿Arde nuestro corazón cuando abrimos las Escrituras?

El compromiso con las Escrituras consiste en amar la Palabra de Dios con todo nuestro corazón, mente y alma para poder amarlo a él más profundamente. Para amar a Dios, necesitamos amar su Palabra. Nuestro conocimiento de las verdades de Dios en su Palabra debe ser devocional y personal.

La Palabra de Dios nos lleva a conocer a Dios y a amar a Dios.

Los discípulos en el camino a Emaús se decían: “¿No ardía nuestro corazón mientras conversaba con nosotros en el camino y nos explicaba las Escrituras?” (Lucas 24:32).

La Palabra de Dios se nos da para que podamos conocerlo a él. Muchos en este mundo no tienen la Palabra y viven en la pobreza bíblica. A pesar de siglos de actividad misionera, hay personas que no pueden tener una relación con su Creador porque las Escrituras no existen en una forma que puedan entender. Con 7.000 idiomas conocidos en uso en la actualidad, más de 1.000 millones de personas en todo el mundo no tienen la Biblia completa en el idioma que mejor conocen.

La Biblia es indispensable para la formación espiritual personal y la evangelización mundial, ya que revela la identidad, el carácter, los propósitos y las acciones de Dios. La Palabra es el principal testimonio del Señor Jesucristo. Al leer, escuchar y observar las Escrituras, nos encontramos con él a través de su Espíritu. Todo el mundo merece conocerlo por su Palabra. Nuestra red temática explora por qué es esencial comprometerse con las Escrituras y busca superar obstáculos al compromiso con las Escrituras en el ámbito laboral, el hogar, la iglesia y el ámbito público.

Recibimos toda la Biblia como la Palabra de Dios, inspirada por el Espíritu de Dios, hablada y escrita a través de autores humanos. Nos sometemos a ella por su autoridad suprema y singular, que rige nuestra creencia y nuestro comportamiento. Testificamos del poder de la Palabra de Dios para lograr su propósito de salvación. Afirmamos que la Biblia es la Palabra escrita final de Dios, no superada por ninguna revelación adicional, pero también nos regocijamos en que el Espíritu Santo ilumina las mentes del pueblo de Dios de forma que la Biblia continúa hablando la verdad de Dios de formas nuevas a las personas de cada cultura. (El Compromiso de Ciudad del Cabo I-6)

Afirmamos la inspiración divina, la veracidad y la autoridad de las Escrituras, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, en su totalidad, como la única palabra escrita de Dios, sin error en todo lo que asevera, y la única regla infalible de fe y conducta. Afirmamos también el poder de la palabra de Dios para cumplir su propósito de salvación. El mensaje de la Biblia está dirigido a todos los hombre y mujeres. Porque la revelación de Dios en Cristo y en las Escrituras es inalterable. Por medio de ella, el Espíritu Santo sigue hablando hoy. Él ilumina la mente del pueblo de Dios en cada cultura, para que perciba la verdad de manera fresca a través de sus propios ojos, desvelando de esta forma a toda la iglesia cada vez más de la multicolor sabiduría de Dios. (El Pacto de Lausana, pt2)

La red temática Compromiso con las Escrituras colabora con el Grupo Compromiso con las Escrituras del Foro Internacional de Agencias Bíblicas, la Iniciativa Compromiso con las Escrituras de la Alianza Evangélica Mundial y la Iniciativa Lausana-Ortodoxos, además de organizar seminarios web con otras redes temáticas de Lausana.

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