Una de cada siete personas en el mundo tiene una discapacidad. Son el mayor grupo minoritario del mundo. Entre ellas se encuentran algunas de las personas más pobres, con menor educación y con mayores necesidades de salud. Gran parte de su sufrimiento se debe a que también son las menos empleadas. Hasta hace poco, suponíamos que solo un 30% de las personas con discapacidad del mundo estaban empleadas. Los estudios actuales demuestran que la cifra está más cerca del 15%. Significa que alrededor del 85% de las personas con discapacidad están subempleadas y deben recurrir a otros métodos de subsistencia que incluyen la prostitución, la mendicidad, el robo o cualquier otro medio que puedan encontrar para sobrevivir. Los cristianos quieren cambiar el mundo estratégicamente cambiando el lugar de trabajo. ¿Qué significa eso para las personas con discapacidad?

Una historia del lugar de trabajo

“¡Fuera, mendigo inútil!”. En los días del rey David, Mefi era un paria. Sin nadie que lo ayudara, mendigaba simplemente para seguir vivo. Luchando para sobrevivir, Mefi era un mendigo, una persona de la calle de su época. ¿Cómo pudo ocurrir esto?

Mefi sufría aislamiento y rechazo social porque tenía una condición discapacitante. A los ojos de todo Israel, la discapacidad de Mefi lo convertía en un extraño no deseado. No es de extrañar que viviera aislado. Se veía obligado a pedir limosna para sobrevivir. La idea de vivir una vida larga y placentera había desaparecido hace mucho tiempo mientras luchaba por sobrevivir escapando de las enfermedades frecuentes entre las personas con discapacidad. Su vida se vería acortada considerablemente. Pero ¿qué era lo que más necesitaba Mefi para revertir su rechazo, aislamiento y amenaza para la salud?

Alrededor del 85% de las personas con discapacidad están subempleadas y deben recurrir a otros métodos de subsistencia que incluyen la prostitución, la mendicidad, el robo o cualquier otro medio que puedan encontrar para sobrevivir.

Su única esperanza era la compasión del rey. Pero en el mundo de Mefi, la compasión del rey solía ser solo una estratagema propagandística para ganarse el apoyo del pueblo haciéndolo parecer bondadoso. El rey virtuoso debía escuchar el caso de la viuda, el huérfano y el pobre, los miembros más débiles de la sociedad, que se convertían en oportunidades políticas para fingir compasión y ganar así el apoyo de las masas. Pero David, un rey más virtuoso, sabía lo que realmente necesitaba Mefi. El hijo de Jonatán necesitaba una forma de mantenerse.

Pero David llamó a Siba, el administrador de Saúl, y le dijo: Todo lo que pertenecía a tu amo Saúl y a su familia se lo entrego a su nieto Mefiboset. Te ordeno que cultives para él la tierra y guardes la cosecha para el sustento de su casa. Que te ayuden tus quince hijos y tus veinte criados. En cuanto al nieto de tu amo, siempre comerá en mi mesa (2 Samuel 9:9-10).

David ideó un lugar de trabajo accesible para él. De esta manera, Mefi podría ganar riqueza, mantenerse a sí mismo y vivir con dignidad entre su pueblo. Estratégicamente, David ayudó a Mefi dándole el territorio de Saúl que le pertenecía por derecho a David.[1] David no lo abrumó con caridad o cuidados, aunque podría haberle dado una riqueza ilimitada e interminable de las arcas de Israel. En lugar de ello, el rey le proporcionó una oportunidad de trabajo legítima.[2] Pero fue más allá de lo legítimo.

David lo invitó a comer a la mesa real. Esta es una historia asombrosa de la más completa inclusión. ¡David lo trató como si fuera de la familia! Esta conexión relacional dio a Mefi dignidad ante Israel, su comunidad más amplia. David no solo le dio un espacio de trabajo, sino también un espacio de hogar. Todos necesitamos ambas cosas para vivir y prosperar.

Varias preguntas sobre el lugar de trabajo de David para Mefi

Pregunta: ¿Cuál era el nuevo lugar de trabajo de Mefi?

Respuesta: Se podría argumentar de forma bastante convincente que el rey David creó un lugar de trabajo en el sector agrícola de Israel.

Pregunta: ¿Qué hizo David por Mefi?

Respuesta: David le devolvió la propiedad que había tomado legítimamente de Saúl. Pero también le dio mano de obra calificada para ayudarlo a realizar su trabajo en la tierra.

Pregunta: ¿Cuáles son las implicaciones del pacto de David con Jonatán, el padre de Mefi?

Respuesta: David cumplió su pacto entre Jonatán y él al perdonar a Mefi junto con el resto de los partidarios de Saúl. Pero fue mucho más allá de lo que podría haberse requerido o incluso esperado de él como socio contractual. David lo llevó a su casa para comer en su mesa familiar.

Pregunta: ¿Qué fue lo mejor que hizo David por Mefi?

Respuesta: David le dio la oportunidad de triunfar en el lugar de trabajo. Parte del empoderamiento fue un papel de liderazgo. Mefi pudo haber perdido su derecho a la realeza debido al pecado de su abuelo Saúl. Pero David, en su posición, le devolvió parte de ella.

La provisión de David es una pieza que falta en el mundo de la discapacidad en la iglesia local.

La provisión de David es una pieza que falta en el mundo de la discapacidad en la iglesia local. Las personas llamadas y dotadas con discapacidad tienen vedados muchos roles de liderazgo porque su llamado y sus dones son cuestionados o negados de plano. Esto no es bíblico. El rey David dio a Mefi un papel de liderazgo en los negocios. Puede que no llegara a ser el rey de Israel como su abuelo, pero se convirtió en el fundador y director general de Industrias Mefi.

¿Qué podemos aprender de la historia de Mefi?

¿Qué puntos de aplicación podemos extraer del relato de Mefi en la historia del rey David?

1) David reconoció la necesidad de Mefi de trabajar, no solo de recibir caridad. ¿Estamos nosotros, como líderes de la fuerza de trabajo, atentos para ver cómo podemos emplear a personas con discapacidad en roles apropiados a su vocación y dones?

2) El rey utilizó su posición para crear un espacio para Mefi dentro de la fuerza de trabajo de Israel. ¿Estamos creando roles para las personas con discapacidad en el lugar de trabajo?

3) David aseguró a Mefi un estatus legal a través de un trabajo sostenible. ¿Damos a las personas con discapacidad un rol independiente de la caridad para que puedan ser ciudadanos activos con todos los derechos, privilegios y responsabilidades?

4) El rey más grande de Israel trató a Mefi como a un hijo. Lo invitó a su mesa familiar. Toda persona con discapacidad necesita una casa, un hogar y una familia. Una casa ofrece protección física y espacio privado, un hogar proporciona un estatus legal para derechos, privilegios y responsabilidades, y una familia funciona como un grupo de personas que aman, respetan y reciben amor a través de la crianza y el cuidado. El consejero familiar Christopher Latch ha dicho: “La familia es un refugio en un mundo desalmado”. La protección física es fundamental si se tiene en cuenta que más de una de cada cinco personas con discapacidad sufrirá abusos.

¿Qué podemos aprender de la parábola de Jesús?

Jesús contó una parábola sobre la discapacidad y las mesas para cenar en Lucas 14. Aunque no podemos estar seguros, Jesús pudo haber aludido a la invitación de David a Mefi a su mesa real al decir: “cuando des una comida o una cena. . . invita a los pobres, a los inválidos, a los cojos y a los ciegos” (Lucas 14:12-13). ¿Cuál era el mensaje de Jesús? Jesús sostenía que, si vamos a invitar a alguien a un banquete, nos aseguremos de que sea alguien que pueda apreciar la invitación y que cumpla las expectativas de Jesucristo. Este pasaje también puede ser un eco de Lucas 4, en el que Jesús proclama con protocolo real sus objetivos terrenales como rey de Israel. Ayudar a los ciegos a recuperar la vista se parece mucho a llevar a los cojos a la mesa del rey.[3]

¿Qué podemos aprender de las experiencias actuales en el lugar de trabajo?

Las personas con discapacidad no necesitan caridad en todos los casos. Lo que desean es un trabajo.[4] A menudo, cerrar esta brecha en la cultura puede requerir un paladín de la justicia, alguien como David, que sabía que no debía ponerse en un rol heroicamente caritativo. David tendió la mano a Mefi porque era lo correcto en la sociedad justa de Israel. Sabía cómo tratar las necesidades específicas del alojamiento.

Las personas con discapacidad no necesitan caridad en todos los casos. Lo que desean es un trabajo.

Tengo una hija de 30 años con síndrome de Down. Trabaja en nuestra pizzería local armando cajas de pizza para el negocio de la familia Calderone, Pizza Supreme. ¡Esta oportunidad de utilizar la expresión creativa, la coordinación de manos y ojos y la interacción social es el punto alto de su semana! Pero eso no es ni la mitad de la historia. Frank y Tony Calderone me cuentan lo mucho que significa para ellos que Joanna esté con ellos. Lo demuestran dándole beneficios a Joanna: ¡una deliciosa porción de la mejor pizza de la ciudad! Incluso se sabe que Frank ha salido de detrás del mostrador para hacer el baile del pollito con Joanna.

Muchas empresas exitosas han descubierto un secreto para crear una cultura de trabajo. En el Día Mundial del Síndrome de Down de 2018 en las Naciones Unidas, la atención se centró en el empleo de personas con discapacidad intelectual y del desarrollo. Los participantes escucharon un testimonio tras otro del lugar de trabajo sobre cómo personas con síndrome de Down cambiaron la cultura de trabajo de grandes y exitosas empresas neoyorquinas. Lo que funcionó para ellos funcionará en cualquier parte del mundo con una adaptación al contexto. Podemos reconocer que personas con discapacidad en funciones de liderazgo pueden tener el mismo impacto en iglesias y organizaciones cristianas.[5]

¿Cómo debemos vivir entonces?

Dios mantiene y protege a personas con discapacidad. Mefi se siente solo y abandonado como muchas personas con discapacidad separadas de sus familias. No solo ha perdido a toda su familia, sino que no puede mantenerse a sí mismo en un mundo que depende del trabajo físico para sobrevivir. Dios utiliza fielmente al rey David para mantener a Mefi. ¡Pero no con una limosna! Mefi no es un objeto de compasión, un caso de caridad. El rey también lo protegerá de los enemigos que quieren matarlo por las fechorías que cometió su abuelo Saúl. Dios no solo mantiene y protege al hijo de Jonatán, sino que Mefi se sentará a la mesa real con la familia del rey. David incluso asigna administradores para que cuiden los campos de Mefi para que pueda disfrutar de la dignidad del trabajo y el éxito humanos. Dios satisface las necesidades de las personas con condiciones discapacitantes a través de otros. De manera apropiada, Dios elige a un rey para cuidar a un huérfano con una condición discapacitante. ¿Lo ha elegido Dios a usted para hacer lo mismo?[6]

Notas

  1. Z. Ben Barak, ‘Meribaal and the System of Land Grants in Ancient Israel’, Biblica 62 (1981): 73-91.
  2. 2 Samuel 9:1-13.
  3. Darrell Bock, A Biblical Theology of Luke-Acts (Grand Rapids: Zondervan, 2012).
  4. www.linkedin.com/feed/update/urn:li:activity:6466675493348392960/.
  5. Nota del editor: Ver el artículo de Dave Deuel “El desarrollo de líderes jóvenes con discapacidad” en el número de enero 2016 del Análisis Mundial de Lausana https://lausanne.wpengine.com/es/contenido/aml/2016-01-es/el-desarrollo-de-lideres-jovenes-con-discapacidad
  6. Editor’s note: See article by William Messenger, entitled ‘Mission in the Workplace’, in June 2013 issue of Lausanne Global Analysis, https://lausanne.wpengine.com/content/lga/2013-06/mission-in-the-workplace-encouraging-access-and-transformation-through-workplace-ministry.

Photo Credit

Photo by Nicolás Perondi on Unsplash

Dave Deuel es investigador principal y asesor político de Christian Institute on Disability y decano académico emérito de The Master’s Academy International. Actúa como catalizador de la red temática Asuntos de Discapacidad en el Movimiento de Lausana.

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